copia

A todos nos ha pasado que nos emocionamos demasiado con nuestros posibles planes, a tal punto que se nos va olvidando que necesitamos disponer de algo esencialmente importante para poder realizarlos todos: TIEMPO.

😅 ⌛️

Existen refranes para muchas situaciones comunes en la vida humana, y ésta no es la excepción… “El que mucho abarca, poco aprieta”. ¿Has intentado cargar varias cosas al mismo tiempo? Te aseguro que te costó hacerlo y por eso te digo  que mientras menos cosas llevas, más seguras y estables estarán. Ni siquiera es falta de capacidad para hacerlo; nosotras sabemos que sí podemos, sabemos que somos fuertes e inteligentes, lamentablemente las otras responsabilidades interfieren con el desarrollo de múltiples tareas.

👉👈 😓

Si empezamos muchos proyectos a la vez, corremos el riesgo de no completar ninguno. Es importante dirigir nuestra energía hacia actividades que puedan dar fruto y no desperdiciar esa energía repartida en diferentes acciones que difícilmente terminaremos.

😰

En el libro te comparto que a veces me veo tentada a emprender varias misiones simultáneamente, y que tiendo a distraerme con los nuevos “objetos brillantes” que se presentan ofreciendo una nueva manera de cumplir con aquello que me apasiona, sin embargo, creo que es importante discernir qué tipo de gratificación proporciona cada una.

🔍👀

Algunas veces es la gratificación que nos alimenta el ego negativo, el que incluye todo lo que se hace para agrandarse; perdemos un poco el sentido de la verdadera razón por la que iniciamos el proyecto en primer lugar.

😎 😳 🤔

Además, creo que es importante dejar de pensar que se nos va a acabar la vida y no nos dará tiempo de hacer todo lo que queremos. Esto va principalmente para las mentes jóvenes que cumplen 20 y se atormentan diciendo que ¡Están a mitad de los 40! Como si a partir de cierta edad ya no se fuera capaz de emprender un nuevo proyecto… 

¡No te atormentes! 

Como digo en mi libro de Mujeres Victoriosas “Haz lo que puedas con lo que tengas y en donde te encuentres ahora mismo” página 78.  Tan solo espera el tiempo perfecto de Dios.


Si bien es cierto que ahora en bastantes ámbitos de la vida existe mucha competencia, no es razón suficiente para creer que si no se hace ahora ya no se hará o ya no será útil después. Es mejor dar un margen de tiempo amplio, pues incluso las metas pueden ir cambiando según las circunstancias que nos rodeen.

🌠💫

Vivimos en un tiempo muy acelerado. Todo lo tenemos al alcance y queremos resultados inmediatos. Los adultos hemos olvidado un poco la paciencia que aprendimos de pequeños, y los jóvenes ya no necesitan de ella pues desde que nacen se acostumbran a un mundo que ya no se los exige debido a la tecnología y la facilidad que tienen para adquirir algo que deseen. Sin embargo, creo que es bueno ejercitar la paciencia de vez en cuando pues tampoco es bueno acostumbrarnos a tener todo lo que queremos en ese mismo instante. 

Si tienes muchos planes o metas ya iniciadas o por iniciar y no sabes cómo lidiar con todo, te dejaré un par de recomendaciones:

  1.  Ordénalas según su prioridad. Ya sean de beneficio propio o común, plantéate cuál es más urgente y/o más fructuoso.
  2.  Haz un horario estimado en el que fijes los tiempos que requerirá cada actividad, siempre y cuando establezcas un margen de error, ya que los imprevistos nunca faltan.
  3. Recuerda que en medio de un trajín fatigoso necesitarás tiempo para descansar. Incluso si “no son tantas actividades” lo necesitarás. No solo la cantidad puede ser abrumadora, hay labores que recargan la mente y las emociones.

Cumple tus sueños y pasiones, sólo hazlo despacio que con esfuerzo y dedicación lo lograrás. 

¡La esencia de tu propósito no cambiará!