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“Esto también pasará” 

Me parece que hay varias versiones del mismo cuento popular, pero todas contienen el mismo mensaje: Cada situación en la vida es tan pasajera como la otra. Los momentos malos no serán eternos, y tampoco los buenos lo serán. Si no conoces el cuento al que me referí anteriormente, te invito a buscarlo; es muy bello y creo que asimilamos mejor una lección cuando nos la presentan de cierta manera.

☝️

¿Sabes qué es “lo bueno” de lo malo? Que nos permite establecer la diferencia entre uno y otro. Nos permite apreciar mejor lo bueno, y nos ayuda a soportar con valentía lo malo. Déjame esclarecer un poco esto; si te dieran ahora la oportunidad de cambiar tu pasado y te aseguraran que no sufrirías ningún tipo de dolor ¿Aceptarías? 

OJO 👀

  1. Si lo cumpliesen, no sabrías si lo que vives es agradable porque no tendrías un parámetro de comparación.
  2. Tu realidad sería otra. Las tristezas y tropiezos te han hecho ser la gran mujer que eres hoy pues has aprendido lecciones; sin ellas, serías totalmente distinta. Es como la película “Efecto mariposa”; somos el resultado de las situaciones que hemos superado y que nos han rodeado. Cambia un elemento y podría repercutir en toda tu vida. Podrías no tener los mismo hijos, e incluso ni siquiera tener, y podría pasar lo mismo con tus amistades. 
  3. No conocerías la gratificación de mirar atrás y sentirte orgullosa/o de tu fuerza emocional, física y espiritual por haber superado todo lo que te hizo daño.

Si tu primer impulso fue responder un enorme “¡Sí!”¿Mantienes tu respuesta? ¿Estarías dispuesta/o a cambiar a tus amigos, hijos y pareja por unos desconocidos totalmente?

Quizás en algún momento sentiste (o sientes) que las pruebas son demasiado difíciles e insoportables, pero te aseguro que no es así. Es como lo que digo en la página 221 de mi libro “Mujeres Victoriosas”: Aferrarnos a un pasado doloroso solamente causa daño y nos mantiene estancadas en un lugar que se asemeja a la arena movediza, en la cual damos un paso y otro, pero nunca salimos adelante; por el contrario, nos enterramos más en un agujero negro de emociones que causan distintas enfermedades dañinas. 

Existen muchas maneras de afrontar las dificultades y aprender a aceptarlas y verles el lado positivo. Te daré un par de consejos prácticos:

  • Creo indudablemente que la principal es manteniendo firme nuestra fe; sin embargo, Dios obra a través de otros y buscar ayuda profesional siempre es un buen apoyo. 🙏 
  • Aprender a perdonar puede resultar difícil, pero es lo mejor que puedes hacer tanto por los demás que causaron el daño, como por ti mismo. Es sorprendente cómo la falta de perdón conduce a una vida frustrada en lugar de una vida de libertad.💟
  • Dejar de autocompadecerse también es sumamente importante. 🤐
  • Profundizando y teniendo en cuenta que solamente se sufre en el instante en el que todo sucede. Cuando te enfocas en todo lo malo que te ha ocurrido y vuelves a traer esas experiencias y pensamientos negativos a tu mente, eres tú quien se está lacerando… Ya nadie más tiene que ver. 😳😓

¿Tú añadirías otro? Déjanoslo saber

Al final de nuestra vida creo que incluso llegamos a agradecer haber atravesado esos momentos porque fijan en nosotros claros ejemplos de lo que no queremos llegar a volver a experimentar y evitamos cualquier error que nos pueda llevar a repetir la historia; van creando automáticamente en nosotros excelentes metas y propósitos: tanto para hacer, como para no hacer.

¡Enfócate más en la rosa de tu vida y menos en las espinas que encuentres en ella!

Te dejaré el link donde puedes adquirir el libro de Mujeres Victoriosas