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El poder del discernimiento al usar nuestras palabras

Las palabras que usas al diario tienen tanta importancia. Por eso es importante que uses el poder del discernimiento para bendecir y dar vida.

¿Qué harías si observas que una jovencita sin modales le está levantando la voz una señora mayor de edad? ¿Dirías algo? O mejor pregunta aun, ¿Qué le dirías?

Esta es la situación en la que me encontré cuando acudí a una tienda hace algunos días. Ahí estaba una Sra. quien tendría por lo menos sus 65 años. Estaba esperando en línea para ordenar algo de comer. Cuando de repente una joven se acerca, parecía como que estuviera mirando la lista de los alimentos que estaban para venta y cuando era el turno de la Sra. para ordenar, la joven maleducada se acercó a la cajera para ordenar, ignorando a la señora mayor de edad y los otros que estaban en línea.

La Sra. que debería haber sido la próxima en ordenar le reclamo a la joven en una voz muy baja. La joven en una manera altanera volteo y excuso sus acciones diciendo que ella no se había dado cuenta que había una línea pero lo dijo en una manera ofensiva.  Ofendiendo a la Señora que era mayor de edad.  Si hubiera dicho lo que te acabo de mencionar en una manera respetuosa, ahí hubiera terminado la historia. Pero no fue así. La voz que uso fue de una persona altanera, vocifera, mal educada, y gritona. Fue en ese momento que la sangre que corre por mis venas me impulso a actuar.

Yo quería decirle palabras hirientes, llamarle por diferentes nombres negativos, y mandarla al fin de la línea. Pero al escuchar su tono de voz me di cuenta que en lugar de ayudar estaría causando un problema más grande. Como te lo cuento en mi libro Mujeres Victoriosas, yo soy la primera en recordarme a mí misma la importancia de usar mis 10 poderes a diario.  Así que me recordé a mí misma la importancia de usar el poder del discernimiento de mis palabras.

Cuantas veces no nos ha pasado que hemos usado palabras hirientes y luego nos arrepentimos de haberlas usado. Créeme cuando te digo que si yo hubiera usado palabras hirientes en un tono de voz alto, no hubiese enseñado una lección a esta persona. Al contrario, yo me hubiera rebajado a su nivel. En esos mili segundos decidí que vociferar con esta joven no solucionaría nada.

¿Sabes lo que hice? Fui directamente a la cajera. Le pregunte si como parte de su entrenamiento le habían enseñado a lidiar con personas que no respetan la línea y que le faltan el respeto a las personas que ya están esperando. Ella me contesto en la afirmativa. Entonces le sugerí a la cajera que mandara a la jovencita al final de la línea. Fue exactamente lo que hizo, y la joven camino hacia el final de la línea.

La Sra. mayor de edad que estaba esperando ser atendida, me lo agradeció, se sintió protegida, defendida, y muy agradecida.

¿Te imaginas lo que hubiera pasado si yo hubiera gritado o insultado a la joven?

Por eso es importante usar el poder del discernimiento del uso de nuestras palabras y tratar lo mejor posible de reflexionar y filtrar lo que queremos decir para así salir victoriosas de situaciones como la que te acabo de contar.

¿Qué harías tú en esta situación? ¿Usarías el poder discernimiento al usar tus palabras? o cuéntame de alguna ocasión que tu pasaste y como respondiste a ella.  Yo creo que todas podemos aprender.