Untitled design (31)

Dios nos invita a edificar por medio de palabras de bendición. El problema es que la mayoría de veces decimos las cosas sin pensar y solo hablamos por hablar causando daño a nuestros seres queridos, compañeros de trabajo o amigos.

😬

Cuando se trata de las palabras que salen de nosotras hay que tomar en cuenta que son herramientas muy poderosas capaces de crear felicidad, satisfacción, tristeza o enojo. Por eso hay que tener mucho cuidado al decirlas.

😄😟

Debemos aprender a usar palabras dulces y amables como aliadas para construir relaciones fuertes y no usar palabras grotescas que pueden destruir a las demás personas por impulsos generados por la ira.

🤬

Y es que en los momentos difíciles o en circunstancias conflictivas es cuando las palabras hirientes generadas por el enojo o la ira se dicen con mayor facilidad. Pero, ¿A nosotras nos gustaría que nos corrijan o nos llamen la atención con palabras abusivas y en un tono desagradable? Seguramente la respuesta es no.

🥺

Como digo en mi libro Mujeres Victoriosas “Cuando una persona se cae no le debes caer a palos porque tropezó. Primero ayúdala y después conversa con ella acerca de cómo puede aprender a no tropezar de nuevo”. Página 142. Debemos tratar de expresarnos con palabras sutiles, tomando en cuenta la sensibilidad de las demás personas. Nuestras palabras preferiblemente tienen que tener la intención de edificar, no de destruir.

A continuación, te presento algunas frases comunes que se pueden sustituir por otras más amables:

Frase comúnSustituir por
Deberías de bajar de peso, estás demasiado gordo.Te invito a hacer ejercicio conmigo.
Tu nuevo corte de cabello no te queda nada bien. Ahora te ves mayor.Sin duda me acostumbraré a verte con tu nuevo corte de cabello. Qué bueno que te sientas cómoda.
Te ves muy mal. ¿Estás enferma verdad?.Sabes que puedes contar conmigo cuando lo necesites.
Adelgazaste demasiado, deberías comer más.Ayer preparé tu comida favorita y te traje para que almorcemos juntas.

Pasos prácticos para seguir:

Palabras que edifican

  1. Antes de hablar, recuerda que las palabras pueden ser tus aliadas para construir o destruir.
  2. Ponte en los zapatos de las otras personas, analizando si las palabras que dices serían agradables para ti.
  3. No olvides que con palabras puedes inyectar positivismo, energía y esperanza a las personas que te rodean.

¡Manos a la obra, empecemos a decir palabras amables!

😉